Estos nuevos tratamientos tienden a ser más potentes que sus predecesores, sin embargo, siguen siendo lo suficientemente suaves para la mayoría de las pieles.
Facial del vino para alisar arrugas
Lo que se necesita para este tipo de mascarillas caseras para la cara es un cuarto de taza de vino, un cuarto de taza de arcilla caolín, la cual es vendida en tiendas de alimentos saludables, dos cucharadas de aceite de pepita de uva y una cucharada de harina de avena orgánica la cual también se puede encontrar en tiendas de alimentos saludables.
Cómo funciona, esto es simple, el resveratrol que se encuentra en las uvas, es un antioxidante de gran alcance el cual se puede encontrar sobre todo en el vino rojo, pero también se puede encontrar en cantidades más pequeñas en el vino blanco, este tipo de compuesto puede ayudar a reparar el daño que es causado por la exposición al sol que puede llevar a la generación de arrugas y la flacidez.
La arcilla del caolín elimina las impurezas, mientras que el aceite de la pepita de uva hidrata y la harina de avena exfolia suavemente nuestra piel, especialmente la piel del rostro.
Para hacer esta mascarilla, lo que se tiene que hacer es combinar todos los ingredientes, para luego aplicar en la cara, en la zona del cuello y el escote. Tras aplicar y dejar secar por cerca de 10 minutos, enjuagaremos nuestra piel con abundante agua tibia.
Mascarillas caseras para la cara con bayas
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| Mascarillas caseras para la cara |
Cómo funciona: las bayas son fuentes ricas de polifenoles, lo que es una clase de antioxidantes que, además de ser utilizados como combatientes de las arrugas, cuentan con otro talento. Son un astringente fuerte, así que aprietan nuestra piel y reducen al mínimo los poros. Los ácidos grasos en dosis altas, como los que se encuentran en las bayas Açai, parecen combatir la hiperpigmentación, esto según un estudio del 2010 publicado en el Journal of drugs in Dermatología. El azúcar y el aceite de oliva forman un exfoliante suave, que también ayuda a eliminar los desechos atrapados en los poros.
Para generar esta mascarilla casera, lo que debemos hacer es usar un machacador de patata, para machacar el azúcar y las bayas açai. Después agregamos lentamente el aceite de oliva. Combinaremos en un batidor. Masajearemos en nuestra cara. Dejaremos por cerca de 5 minutos, para luego enjuagar con agua tibia.
Facial de fresa hidratante
Lo que se necesita para generar esta mascarilla son 10 fresas frescas, un cuarto de taza de polen de abeja el cual es vendido en tiendas de alimentos saludables, tres cucharadas de miel cruda, una cucharada de mayonesa de aceite de oliva y unas gotas de aceite esencial de lavanda.
Cómo funciona, esto es simple, las fresas no sólo son ricas en vitamina C, sino que también contienen ácidos hydroxy alfa, los cuales exfolian nuestra piel. La textura granulada que se encuentran en los gránulos del polen de abeja nos ayuda a exfoliar, también, permitiendo que la miel, el cual es un humectante potente, penetre mejor la superficie de nuestra piel. El aceite de oliva es capaz de hidratar e infunde la piel con antioxidantes; la mayonesa suaviza nuestra piel mientras le da una textura rica y cremosa. ¿La lavanda? Pura aromaterapia.
Lo que se debe hacer para hacer estas mascarillas caseras para la cara es combinar todos los ingredientes, para luego aplicar en nuestra cara, es importante el evitar que caiga en la zona del área del ojo. Cuando nos aplicamos esta mascarilla, debemos relajarnos durante 20 minutos, para luego enjuagar con agua tibia.
